Por un lado el Gobierno las califica como medidas necesarias y ajustadas a la realidad. Por otro, las asociaciones de usuarios bancarios se muestran en contra, insuficientes y demasiado restrictivas es lo más suave que dicen al respecto.
¿Posturas antagónicas imposibles de encontrarse? ¿Alguna de las partes sabe que lo que dice no se ajusta a la realidad?
Las discusiones son múltiples y en todos los foros, pero lo que la gente olvida es que la dación en pago no es solo una frase: detrás de la dación en pago hay personas que viven próximas al desahucio y gente que puede quedar con una deuda de por vida que lastre el futuro de ellos y de sus descendientes.