La morosidad del crédito concedido por bancos, cajas, cooperativas y establecimientos financieros de crédito a familias y empresas españolas subió en abril al 8,72%, nivel que no alcanzaba desde mayo de 1994, según los datos provisionales publicados ayer por el Banco de España que provocan que la tasa de mora se sitúe a solo cuatro décimas de su máximo histórico, que fue del 9,15% y se alcanzó en febrero de 1994.