Las medianías del Sur tinerfeño esconden restaurantes y típicos guachinches, como en la parte alta de Granadilla, con célebres pucheros y escaldones de gofio que alivian el sorprendente frío que a veces hace en esos rincones. Sin embargo, y aunque esta saludable tradición culinaria se da en muchas viviendas particulares sureñas, el inconsciente no traiciona cuando, al pensar en dónde degustar platos tan arraigados en Canarias como esos se piensa inmediatamente en el Norte de la Isla y en lugares como La Cuesta de la Villa, en Santa Úrsula.