La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) insiste en que tras el estudio realizado sobre la calidad de las hamburguesas envasadas en las que se encontró presencia de ADN de caballo en dos de las muestras analizadas "no" pone en riesgo la salud del consumidor, pero incide en que supone "un fraude" para los consumidores que lo compraron pensando que era de vacuno.
La OCU responde mediante un comunicado a las notas difundidas por las organizaciones del sector cárnico español (Anice y Confecarne) y señala que en ningún momento ha escrito o insinuado que la "carne no sea apta para el consumo humano".