El Parlamento Europeo respaldó, la pasada semana, el proyecto por el que entrará en vigor la primera directiva europea de hipotecas que establece una serie de obligaciones para las entidades bancarias a la hora de informar y vender productos hipotecarios con el fin de mejorar los derechos de los propietarios.
El texto de esta nueva normativa, que comenzó a negociarse en el mes de marzo de 2011, deberá ser aprobado aún por los estados miembros, que tendrán dos años para adaptarla a sus respectivas legislaciones nacionales.