España es un país cada vez más pequeño. Como si hubiera tomado una de esas bebidas que hacían menguar a la protagonista de Alicia en el país de las maravillas. Hay menos trabajo, se destruyen hogares —80.000 en el último año— y sus gentes tienen menos dinero en el bolsillo. Desde 2007, la renta disponible ha caído un 12%. Solo el año pasado la bajada fue del 4,5%. Es imposible que esto no afecte a la estrategia de las grandes cadenas de distribución, a lo que venden en sus lineales, de ahí la proliferación de productos monodosis o de formato reducido. “Envases más pequeños te permiten precios más pequeños”, argumentan en Coca-Cola. Su lata sin cafeína ha menguado —en una de sus presentaciones— de 33 a 25 centilitros. Y al público le encaja. La consultora Nielsen cuenta que las cápsulas de café crecen un 30% en ventas y ya se han convertido en un básico en los lineales.