Nacieron en unos años en los que parecía que todo se podía comprar. Si el sueldo no era suficiente, se pedía un crédito. Aquellos niños son hoy adolescentes y la mayoría entiende que ese es el esquema natural: si la paga semanal se acaba el miércoles, el jueves se pide más. Y a la mayoría de los padres les cuesta decir no: el 80% de los jóvenes españoles entre 12 y 19 años logra algún dinero extra a la semana al margen de su asignación habitual. De esta manera, advierten todos los pedagogos y educadores, los niños no aprenden a distribuir sus gastos en función de sus ingresos, lo que les puede convertir en adultos incapaces de gestionar su economía y acarrear frustraciones.