El Congreso Mundial de la Nutrición puso ayer de manifiesto las discrepancias que existen sobre si conviene o no reducir el azúcar añadida a los alimentos para combatir la obesidad, una estrategia que defienden decididamente expertos de EEUU, pero no sus colegas españoles.
"Estoy de acuerdo" con la idea de que se rebaje la cantidad de azúcar que se añade a muchos alimentos durante su producción industrial, porque "habitualmente comemos demasiado azúcar, más de la que se debe", declaró en rueda de prensa el director del Centro de Investigación sobre Obesidad de la Universidad de Washington, Adam Drewnowski.