El Tribunal General de la Unión Europea (TJUE) ha avalado este jueves la norma que impone el etiquetado obligatorio de los cítricos que sean objeto de un tratamiento tras la cosecha con conservantes u otras sustancias químicas y ha desestimado el recurso que España había planteado contra esta medida.
El fallo considera que esta obligación garantiza un nivel de protección de los consumidores elevado y uniforme y no resulta discriminatoria.
La Comisión adoptó esta disposición en 2011 con el fin de garantizar la correcta aplicación de la legislación sobre aditivos alimentarios. Para ello, se separo de las normas internacionales, según las cuales estas indicaciones son facultativas (la indicación del uso de conservantes o de otras sustancias químicas sólo es obligatoria si así lo exige la legislación del país de importación).