El discurso que ofrecerá Francisco el próximo 1 de enero, Día de la Paz Mundial, estará dirigido a los consumidores del mundo para instarlos a no comprar "los artículos que pueden haber sido producidos por la explotación de los demás". También indicará que las empresas "tienen el deber de vigilar para que no se produzcan en las cadenas de distribución formas de servidumbre o trata de personas".