El ministro de Trabajo francés ha presentado un
plan que obligará a las empresas de más de 1.000 empleados, a alcanzar
acuerdos con los sindicatos antes del 1 de febrero de 2010, con el fin
de prevenir el estrés de sus empleados. El Gobierno ha decidido aplicar esta medida tras una serie de suicidios de trabajadores de "France Télécom" en los últimos años. Un informe publicado por la "Agencia Francesa de Seguridad
Sanitaria del Medioambiente y del Trabajo" indica que las patologías
psicosociales --como la depresión o la ansiedad-- son las principales
'enfermedades profesionales' por las que los franceses acudieron al
médico en 2007. Por ello, se creará una estructura en la Dirección General del
Trabajo que se encargará de aconsejar a las empresas y llamar la
atención a las que tarden demasiado en pactar con los sindicatos. El ministro de Trabajo ha renunciado a amenazar con sanciones
financieras a las compañías que no cumplan su deber, y de momento cree
que basta con publicar la lista de las 'buenas' y las 'malas'. "La
imagen es una palanca excelente para hacer reaccionar a las grandes
empresas", ha dicho a gente de su entorno.