El campo canario ofrece muchas posibilidades en cuanto a
diversificación de productos, de los que además destaca una gran
calidad por sus diferentes cualidades tanto a nivel gastronómico como
saludables; por ello, a los beneficios del tomate, del plátano, de la
vid y de los quesos, entre otros productos, se suma como nueva promesa
el olivo. El cultivo del olivo se está convirtiendo en una alternativa para
sustituir a otros productos como los tomates o las papas en zonas de
medianías de la isla, ya que necesita poca agua y, al ser de hoja
perenne, contribuye a la belleza del paisaje canario, al permanecer
verde todo el año. En este nuevo contexto, en Tenerife se han plantado más de veinte mil
olivos, una buena parte en el municipio sureño de Arico, los
cuales ya están produciendo su fruto. Durante 2009 se ha llevado a cabo
la primera prensada de aceite de oliva, de algo más de dos toneladas,
a la que le seguirá otra próximamente. Las
conclusiones han sido bastante buenas: una calidad excelente tanto en sabor como
en acidez, según se desprende de los resultados obtenidos de las
muestras enviadas a un laboratorio de Sevilla. De hecho, el aceite de oliva producido en
Canarias se ha comparado con los mejores aceites del resto de España y
se ha catalogado de "Oliva Extra Virgen".