Los países europeos pretenden crear una patente única europea que facilite los trámites de registro, abarate los costes y aporte mayor seguridad jurídica. Un total de 25 de los 28 países de la UE apoyó su creación con la firma del Acuerdo sobre un Tribunal Unificado de Patentes en 2013. A pesar de ello, continúa en el aire la ratificación de este texto por parte de los estados.