El sector de alquiler de vehículos sin conductor es y ha sido objeto de numerosas reclamaciones de consumidores tanto españoles como procedentes de la UE, muchos de ellos británicos, que eligen España como destino turístico para sus periodos vacacionales. Estas reclamaciones están relacionadas esencialmente con la falta de transparencia en los precios que aparecen en la oferta de alquiler respecto a los cargos obligatorios que deben estar incluidos en el precio y los cargos opcionales a los que el consumidor puede optar, falta de transparencia en la información sobre franquicias y seguros opcionales ofrecidos y cláusulas que podrían tener carácter abusivo como las relacionadas con la política de combustible