Alrededor de una veintena de familias de El Sobradillo, en Santa Cruz de Tenerife, esperan sus casas desde el año 2008. Todos los afectados compraron su vivienda sobre plano, y pagaron una entrada de entre 20.000 y 30.000 euros en el año 2006. A día de hoy, no disponen ni del dinero ni de la casa. Son muchas las familias que invirtieron sus ahorros en la compra de una vivienda. Sin embargo, el boom inmobiliario y los problemas urbanísticos han hecho que miles de afectados se encuentren, a día de hoy, con que no tienen ni su casa ni el dinero que aportaron a cuenta. En Canarias son más de 600 las familias que se han quedado sin sus ahorros y sin su vivienda, ya que son más de 30 las promociones fallidas. Pero hay una esperanza para que todas estas personas recuperen su dinero. El Tribunal Supremo ha dictado una nueva sentencia en la que confirma la responsabilidad de los bancos en los supuestos en los que la promotora no cuente con el seguro o aval bancario.