Los aditivos más importantes son los conservantes, que son fundamentales para la salubridad del producto. En cuanto a los colorantes, son los que promueven la aceptación psicológica del producto, algo que es más destacable en la alimentación infantil. Luego están los utilizados para ligar salsas, dar estructura y textura a los productos procesados.
Según explica a Infosalus José Manuel López Nicolás, autor de 'Vamos a comprar mentiras' (Editorial Cálamo, 2016), los aditivos han sido demonizados a pesar de que pasan por controles de seguridad alimentaria exhaustivos y al mínimo problema son retirados del mercado.