Nos despertamos gastando. A pesar de que lo hacemos sin darnos cuenta, acciones como tomar un café de camino al trabajo, en vez de en casa, o ir en coche en vez de en transporte público ayudan a que el gasto vaya a más y el ahorro a menos.
Todo el mundo sabe que ahorrar es lo correcto, pero son pocas las personas que finalmente consiguen hacerlo. El motivo principal reside en que la capacidad de ahorro de los españoles está condicionada por la situación económica o por lo que se espera de la misma en un futuro.
Los españoles que ahorran a final de mes tan sólo representan a un tercio de la población, según el último estudio realizado por el CIS. Las claves para ahorrar van desde fijar objetivos hasta reducir los gastos innecesarios o incluso evitarlos por completo.