Una buena parte de los brotes de enfermedades alimentarias que se producen tanto en el ámbito doméstico como industrial se atribuye a una mala higiene y al manejo inadecuado de los alimentos. Las prácticas de higiene correctas son fundamentales para reducir los riesgos y, entre las más importantes, está el lavado de manos, una de las medidas más eficaces contra las enfermedades de transmisión alimentaria. Debe tenerse en cuenta que las manos pueden ser un vehículo de transmisión de bacterias patógenas a los alimentos o a los utensilios y superficies en contacto con estos. El artículo explica cuándo y cómo deben lavarse las manos y los resultados de un estudio sobre la higiene de manos de cocineros de bares y restaurantes.