La celebración de ferias y fiestas populares tiene a la comida como uno de sus principales protagonistas. En chocolatadas, verbenas o paellas populares se ofrecen alimentos a los participantes. Pero la comida que se sirve es un medio óptimo para la supervivencia y multiplicación de microorganismos patógenos, si no se respetan las condiciones de higiene necesarias durante su elaboración y conservación. Por eso, en estos casos, los consumidores desempeñan un papel importante en la seguridad del producto y en la prevención de toxiinfecciones. El artículo explica cómo hacer estas fiestas más seguras desde un punto de vista alimentario y cómo funcionan los mercados y ferias ambulantes.