El Ministerio de Energía (antes de Industria) ha venido inflando en los peajes eléctricos de los últimos años la partida correspondiente a los pagos por capacidad, un incentivo que reciben las centrales de ciclo combinado de gas y las de carbón por dos vías:por la inversión realizada (solo afecta a los ciclos, que lo recibían en los 10 primeros años, aunque ha habido un aplazamiento) y por disponibilidad (un coste que se ha derrumbado por el bajo índice de producción de estas plantas debido a la crisis).
Solo en los últimos tres años, los usuarios han pagado 2.880 millones de euros, mientras que dichas instalaciones solo han recibido 1.480 millones. Un cobro de más que el ministerio no ha justificado y que ha podido contribuir al superávit generado en el sistema de unos 1.000 millones entre 2014 y 2016.