La llegada de la Navidad va ligada a un incremento de gastos en las economías familiares. Entre regalos, fiestas, comidas y cenas extraordinarias, viajes, ocio... Son varios los desembolsos que hay que hacer en apenas 15 días. En ocasiones, para hacerles frente, puede hacerse necesaria una financiación extra. Llevada a cabo de forma racional es un instrumento muy útil.
1. Planificar los gastos: Saber en qué se va a desembolsar dinero, qué regalos se van a tener que hacer, en cuántos encuentros (comidas, cenas...) se va a participar, si hay un viaje programado, de cuántos días... Conocer todo lo que está por llegar permitirá hacernos una idea de los gastos que se van a asumir. Ahora están muy de moda métodos de presupuesto como el Kakebo.