Desde el pasado 13 de diciembre, todos los alimentos a la venta en establecimientos de Canarias deben contener obligatoriamente la nueva etiqueta con la información nutricional de los mismos, en cumplimiento del reglamento europeo 1169/2011. El objetivo de esta nueva normativa es proteger la salud de los consumidores y, sobre todo, ayudarles a decidir con más conocimiento sobre el alimento que compran.
Todavía es posible encontrar en los centros de distribución productos con las etiquetas antiguas, ya que está previsto que se mantengan hasta que no se agoten las existencias del alimento que se haya etiquetado antes del 13 de diciembre. No obstante, el reglamento europeo fue aprobado en 2011 y se aplica ya desde el año 2014 por lo que es cierto que gran parte de la industria, conocedora de este normativa, ya se ha ido adaptando. Por eso es posible que los ciudadanos no perciban esta medida hasta que no se acostumbren al nuevo etiquetado, pero sí tendrá incidencia en el trabajo de la inspección que realiza la Consejería de Economía, Industria y Comercio, que es la que se encarga de velar porque esta norma se cumpla.