Durante la jornada del pasado miércoles 25 de enero, el fuego que se había extendido por los sectores San Antonio de Dadi y Peninhueque de Florida, cruzó la carretera, que une esta comuna con Concepción, a la altura del kilómetro 40 y desde ese momento, sectores como el propio Kilometro Cuarenta, Granerillos y Rahuil fueron alcanzados por el incendio que, de paso, calcinó el Parque Coyanmahuida de propiedad de Forestal Arauco.
El Parque Coyanmahuida constituía un reducto de vida silvestre y en su estrecha superficie, de 24 hectáreas, se podían reconocer ejemplares de flora y fauna endémica de nuestra zona. La humedad y el frescor, propia del bosque, contrastaba con la sensación percibida en una plantación forestal. El suelo esponjoso, que permitía la acumulación de agua y la provisión de ésta a diversos cursos, no tenía parecido alguno con la superficie compacta y seca de los monocultivos de pino y eucalipto que le circundaban.
No obstante, este estrecho recinto tenía el propósito no declarado de legitimación de la industria forestal por parte de Forestal Arauco. Tras el anuncio de servir como “contribución a la educación ambiental y esparcimiento de la población”, el Parque Coyanmahuida tenía la función de aportar a la validación de la industria ante la comunidad local y también ante la población del hemisferio norte, para lo cual la empresa había accedido a diversos tipos de certificación forestal, entre ellos el Forest Stewardship Council [FSC].