Es fundamental incluir criterios estrictos como los de la OMS para definir qué productos pueden anunciarse en función de su perfil nutricional.
De forma paralela al incremento de la obesidad infantil en España en los últimos años, el número de anuncios dirigidos a menores publicitando alimentos poco saludables ha crecido de manera exponencial, y todo sin que los códigos de autorregulación adoptados por la propia industria hayan servido para atajar un problema del que se viene advirtiendo desde todo tipo de organizaciones. El estudio se publica en OCU Compra Maestra de febrero.
Es por esta razón por la que la Organización de Consumidores y Usuarios está trabajando para que se regule este tipo de anuncios y se impida que la publicidad de productos infantiles poco saludables pueda seguir creciendo sin control alguno.