El Gobierno y Ciudadanos tienen pactada la reforma de los organismos supervisores de la arquitectura financiera. Sin embargo, esta precisa del respaldo del PSOE para que pueda aprobarse en el Congreso. Y los socialistas van a imponer dos condiciones irrenunciables: una, que la nueva agencia de protección de los consumidores financieros tenga muchos más poderes, entre los que destaca sobre todos que pueda sancionar a las entidades que cometan abusos como las preferentes o las cláusulas suelo. Y dos, que la elección de las cúpulas de estos organismos se haga en libre concurrencia, es decir, que esté abierta a cualquiera con el mejor currículum.