Si un niño pasa más de tres horas al día inmóvil frente a una pantalla electrónica tiene más riesgo de padecer obesidad y diabetes tipo 2 cuando sea adulto. Y el problema es importante porque los menores pasan cada año más tiempo viendo la televisión y usando ordenadores, consolas de videojuegos, tabletas y teléfonos móviles.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron el comportamiento de casi 4.500 alumnos (de 9ª a 10 años de edad) que asisten a 200 escuelas primarias en tres grandes ciudades británicas: Londres, Birmingham y Leicester.