En los últimos tiempos, las mejoras tecnológicas han contribuido en gran medida a la reducción del montante necesario para poner en marcha nuevos proyectos renovables. La solar fotovoltaica y la eólica han sido las que se han visto más beneficiadas por estas 'rebajas' que, a golpe de innovación, han permitido que se obtenga una mayor capacidad 'verde' pagando menos.
La cantidad dedicada a financiar instalaciones renovables duplicó la que se destinó a las de combustibles fósiles.
De hecho, en 2016 se invirtió menos en instalaciones de este tipo en todo el mundo que en 2015 (un total de 227.575 millones de euros, lo que supone un descenso del 23%) y, sin embargo, se añadió más potencia renovable que cualquier otro año previo de los que se tienen registros (138,5 GW, un 9% más que en 2015), según los datos de un informe elaborado por la ONU, la Frankfurt School of Finance & Management y Bloomberg.