Las reclamaciones falsas de los turistas británicos por intoxicaciones alimentarias sufridas durante sus vacaciones en Canarias han subido un 1.400 por ciento en tan solo un año y han provocado que algunos hoteles hayan tenido que desembolsar hasta 500.000 euros para hacer frente a unas denuncias que, si no se les pone freno, se van a convertir en una "lacra" para el sector turístico no sólo de España, sino también de otros destinos europeos como Italia, Grecia o Portugal.
Así se dado a conocer en el Encuentro Anual con Medios de Comunicación de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel), que este año ha celebrado su sexta edición y que ha contado con los miembros de su Comité Ejecutivo: el presidente, Jorge Marichal; los vicepresidentes, Gabriel Wolgeschaffen, Enrique Talg y Victoria López, y el gerente, Juan Pablo González.