Brasil ha aumentado el número de inspectores de los frigoríficos en que se conserva la carne producida por este país, tanto para consumo interno como para exportación. El Gobierno prepara la contratación de 300 veterinarios para incrementar los controles sanitarios del ganado y ultima un novedoso sistema de fiscalización.
Así lo aseguró el titular del Ministerio de Agricultura brasileño, Blairo Maggi, ante periodistas de más de 30 países invitados a Sao Paulo por la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA), la patronal que engloba a los productores y exportadores de carne avícola y porcina, en concreto a 147 asociados de toda la cadena productiva, incluidas más de 1.200 familias a las que asesora y compra su producción. La crisis derivada de la Operación Carne Flaca, que puso en tela de juicio el buen hacer de la industria cárnica brasileña, ha obligado a las autoridades del país a hacer un esfuerzo para asegurar la calidad y seguridad alimentaria, admitió el ministro, defensor de un nuevo modelo más sofisticado y transparente que Brasil presentará, dijo, por todo el mundo.