El mercado de la vivienda tiende hacia la normalización, un palabro que indica que se ha acabado ya lo peor de la crisis del sector aunque aún sin llegar a los excesos que desembocaron en el pinchazo de la burbuja. Se van firmando más hipotecas y se vende, sobre todo, vivienda usada porque se ha dejado de construir a los ritmos precrisis. También cambian las condiciones de los préstamos para comprar vivienda con un aumento del tipo fijo y una bajada del importe medio.
La firma de hipotecas en junio subió un 16% respecto al mismo mes del año pasado hasta alcanzar los casi 30.000 préstamos, según los últimos datos del INE. A pesar del repunte, este dato está muy por debajo de las más de 100.000 hipotecas mensuales que se firmaban en el punto alto de la burbuja y que alcanzaron en el mes récord (febrero de 2005) los casi 130.000 préstamos. Haciendo el cómputo total en el primer semestre de 2007 se firmaron 678.000 hipotecas, mientras que en el primer semestre de este año han sido 159.000, menos de una cuarta parte.