La Organización recomienda solicitar los datos de las tintas utilizadas (marca, lote) para tenerlas identificadas por si en el futuro se produjera algún problema
Un estudio publicado en la revista Scientific Reports ha demostrado, mediante técnicas de detección avanzada, que ciertos componentes de las tintas utilizadas para tatuajes son capaces de viajar desde la piel a los ganglios linfáticos, así como producir cambios estructurales en los tejidos adyacentes a la zona donde se depositan. Aunque son necesarias más investigaciones para saber si estas modificaciones suponen un riesgo real, este estudio pone de nuevo sobre la mesa la inquietud sobre como este tipo de intervenciones pueden afectar a la salud de las personas.