Algunos expertos creen que hay un replanteamiento general en los habitos de consumo de la población española. El gasto se está contrayendo y el anunciante sabe que se dirige a alguien que emocionalmente está en un determinado estado de ánimo. Por ello hay marcas que también han optado por hablar al corazón de la gente, para ponerse en el lugar del consumidor con un mensaje de más calado.
Fuente: La Provincia