La Comisión Europea ha exigido a España medidas para detener un caso de fraude de atún adulterado, que en un principio estaba destinado para la industria conservera pero era modificado para presentarlo a los clientes como un producto fresco, según han informado fuentes comunitarias.
El Ejecutivo comunitario ha reclamado a las autoridades españolas que aclaren "urgentemente" las medidas que se han adoptado para acabar con esta actividad fraudulenta, basada en modificar el color del atún para presentarlo como un producto fresco, aunque que inicialmente estaba destinado a la industria conservera.
Bruselas ha destacado que el atún se vende de esta forma a precios más altos, por lo que supone una "práctica fraudulenta" que "engaña" al consumidor y puede provocar casos "serios" de "intoxicación alimentaria".