La Unión Europea está investigando la venta de atún adulterado en España, un fraude alimentario que podría haber afectado ya a cientos de personas en varios países por intoxicación. Según se ha sabido, la alerta ha sido originada por la venta de este producto como fresco a pesar de no haber sido conservado según la legislación.
OCU recuerda que las intoxicaciones en atún fresco suelen estar provocadas por la falta de frescura en el pescado o porque no se ha conservado a la temperatura adecuada. Esto provoca una presencia de histamina en cantidades elevadas, una sustancia que se produce en el pescado debido a un crecimiento de las bacterias responsables de su formación a partir de componentes del músculo del pescado.
En cualquier caso, OCU siempre recomienda observar bien el pescado antes de comprarlo, pues un atún en mal estado debería llamar la atención por su color y olor y, por tanto, disuadir al consumidor de comprarlo. Sin embargo, en este caso, la simple observación no es suficiente para detectar el fraude, ya que se ha recurrido de forma fraudulenta a determinadas sustancias (extractos vegetales, concentrados de remolacha o de otro tipo de vegetales) que "colorean" el producto, resaltando el color rojo para que parezca más fresco.