El 91% de los padres españoles ha comprado un producto o servicio a sus hijos que no podían permitirse económicamente, un porcentaje que se sitúa cuatro puntos por encima de la media europea (87%), según se desprende de las principales conclusiones del último ‘Informe Europeo de Pagos de Consumidores’ elaborado por Intrum Justitia y Lindorff.
El estudio constata que el 40% de los padres españoles ha experimentado presión social a lo largo del último año para comprar productos o servicios a sus hijos que no pueden pagar y precisa que los padres jóvenes son significativamente más propensos a sufrir este tipo de presión.