Tras los excesos navideños, se produce un aumento de las personas que desean bajar de peso. Un proceso que supone cambiar los hábitos y debe plantearse con unos objetivos razonables y con asesoramiento médico, explica el endocrino de Hospital Parque José Gregorio Oliva García.
En este sentido, insiste en que es necesario huir del cortoplacismo, ya que las oscilaciones frecuentes y bruscas de peso, conocidas como efecto yoyó, pueden tener consecuencias negativas en la salud incluso más graves que la obesidad. Al mismo tiempo, alerta del peligro de las dietas milagro, que deben ser desterradas.
Oliva García afirma que "un programa de pérdida de peso es exitoso cuando se consigue reducir entre un 5% y un 10% de peso en una plazo de tres a seis meses y posteriormente se consigue mantener el peso perdido".