El recibo de la luz apunta a un importante descenso en este mes de enero, después de haberse abaratado en las dos primeras semanas de 2018 casi un 10% con respecto al mismo periodo del pasado mes de diciembre, atemperado por la fuerte presencia del viento.
En concreto, la factura media para un consumidor doméstico ha ascendido en estas dos primeras semanas de enero a 31,1 euros, lo que supone un 9,7% menos que en los primeros 14 días de diciembre.
Con respecto a enero del año pasado, mes en el que el precio de la electricidad se disparó, aunque especialmente en su segunda quincena, este descenso en el recibo es todavía mayor, abaratándose más de 11%.