Ya lo dejó claro el Tribunal Supremo en diciembre de 2015 y sin derecho a recurso por parte de las entidades financieras: los gastos de hipoteca tiene que pagarlos el banco, la caja o cualquier otra entidad que nos preste el dinero -ya que figurará como la principal beneficiaria de la prestación- y no nosotros.
No hay vuelta atrás a esta sentencia, así que si somos uno de los entre seis y ocho millones de españoles que contratamos una hipoteca en las últimas décadas y pagamos estos gastos, tenemos todo el derecho a reclamar que se nos devuelva este dinero. Ya son miles los consumidores que han puesto en marcha acciones legales en este sentido con final exitoso, ya sea vía una sentencia judicial o mediante negociaciones con la entidad financiera.