El ganado que se cría en EEUU para convertirse en alimento recibe cinco veces más cantidad de antibióticos que los animales de granja de Reino Unido. Estos nuevos datos preocupan de cara a los nuevos tipos de importaciones de carne que se puedan producir tras las negociaciones comerciales posteriores al Brexit.
La diferencia hallada en las dosis es de al menos nueve veces más en el caso del ganado criado para carne de ternera, y puede ser hasta 16 veces mayor que las dosis que reciben las vacas de Reino Unido. A día de hoy, está prohibido importar ternera de EEUU en toda Europa, debido principalmente al uso indiscriminado de hormonas de crecimiento en EEUU.