Una consumidora de Huesca ha conseguido que Ryanair sea condenada a devolverle 60 euros de un viaje cancelado por la aerolínea. Es poco dinero para el dolor de cabeza del litigio, pero ella dice que se siente satisfecha por haber "reparado una injusticia".
La pasajera (que pide ser identificada únicamente como María Elena) tenía planeado volar en octubre con su hijo y su hermana desde Barcelona a Dublín, pero se vieron afectados por las cancelaciones de miles de vuelos que Ryanair decretó en otoño por escasez de plantilla.