El Instituto de Calidad Turística Española (ICTE), dependiente del ministerio de Turismo, es el encargado de acreditar la calidad de las playas, instalaciones y servicios. La obtención de este certificado ha supuesto un reconocimiento del esfuerzo llevado a cabo por parte del servicio de playas del municipio valenciano para adaptarse más a las necesidades de los usuarios.
Son analizados diversos factores como los equipamientos de uso público, los servicios de limpieza y la recogida selectiva de residuos, los dispositivos de seguridad, salvamento y primeros auxilios, los servicios de información, entre otros que aportan valor a los usuarios.