La farmacia es un establecimiento sanitario que vende medicamentos y que tiene la función de asesorar a los usuarios para evitar daños relacionados con su uso indebido. Por eso, las personas que trabajan en ellas deben contar con la preparación adecuada.
Para comprobar si realmente las farmacias españolas ofrecen esta atención y de qué manera lo hacen, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), ha visitado 100 farmacias de 10 ciudades diferentes de nuestro país, en las que solicitó una caja de ibuprofeno, un medicamento del grupo de los AINE (antinflamatorios no esteroides) y uno de los más comunes para calmar el dolor.
A pesar de que la mayoría de la población sabe que los AINE pueden provocar úlceras y hemorragias gástricas, no todos los usuarios conocen que también aumentan el riesgo de sufrir algunos problemas cardiovasculares como trombosis o infarto de miocardio. Para el ibuprofeno, por ejemplo, la Agencia Española del Medicamento advierte de que las dosis iguales o superiores a 2.400 mg al día (4 comprimidos de 600 mg) están contraindicadas en pacientes con enfermedades cardiovasculares graves.