El fin de las bombillas halógenas, un ahorro energético pero no en la factura

Fecha: 
03/09/2018

La normativa europea que prohíbe la fabricación de bombillas halógenas, que serán sustituidas por lámparas de LED y que acaba de entrar en vigor, generará un ahorro energético, pero no supondrá un ahorro notorio en la factura de la luz.

El codirector del comparador de tarifas de energía Selectra, Gonzalo Lahera, ha apuntado en una entrevista a Efe que “en lo que se refiere a la factura de la luz, el ahorro no será tan notorio como podría pensarse”.

“La iluminación supone el 16 % del consumo eléctrico del hogar”, por lo que el ahorro se dará dentro de este apartado y no afectará a otros aspectos como el uso de electrodomésticos, ha apuntado Lahera citando datos de Red Eléctrica de España (REE).
Selectra ha mostrado este supuesto que analiza el cambio que se produciría en una vivienda que cuenta con ocho bombillas, encendidas durante cinco horas al día y con coeficiente de simultaneidad del 50 %.

Más duración

Sin embargo, al sustituir las bombillas tradicionales por las LED se logrará ahorrar 40.000 millones de kilovatios hora para 2020, ya que “estas bombillas son más eficientes y duran más”, según Lahera, que ha calificado esta cifra como “un paso importante y muy positivo”.

El reglamento promulgado por el Parlamento Europeo impide comercializar bombillas halógenas en Europa a partir del 1 de septiembre, pero permite vender aquellas unidades que los establecimientos tengan como excedente.
Ahora es el turno de las bombillas halógenas, aunque Lahera ha destacado que “el cambio final se dará cuando todas estas desaparezcan”.

El codirector de Selectra ha explicado que “las halógenas son considerablemente menos eficientes, debido a que parte de la energía que producen se convierte en calor, mientras que en las LED casi toda la energía se dirige a la producción de luz”.

Por otro lado, las lámparas halógenas contienen mercurio, un elemento químico altamente contaminante para el medio ambiente, por lo que “hay que tener cuidado a la hora de reciclarlas”, ha destacado.

Desde el punto de vista empresarial, la directora técnica de la Asociación Profesional de Empresarios de Instalaciones Eléctricas y de Telecomunicaciones de Madrid (APIEM), Lola Salas, ha aplaudido la medida porque “apuesta por el consumo eficiente de la energía y el respeto del medio ambiente”.

Proceso de fabricación de LED, más sencillo

El proceso de fabricación de un LED es más sencillo y “en los últimos años su precio de venta se ha ido abaratando considerablemente”, aunque la materia prima es más cara que una halógena, ha apuntado.
Si las instalaciones eléctricas cuentan con “marcas de calidad y reconocido prestigio y sistemas inteligentes de alumbrado”, el ahorro puede llegar hasta el 80 o 90 % con respecto a la iluminación tradicional, ha añadido.

Además del ahorro energético, el LED “emite menos calor que una halógena, proporciona una luz más uniforme y admite la posibilidad de regular el nivel lumínico para adaptar a diferentes usos”, ha concluido Salas

X

Sitio web en pruebas temporalmente