Pistolas, pan de payés, molletes, manoletes, broas… existen en España más de 300 variedades y, pese a ello, cada vez comemos menos pan. Algo que llama la atención ya que siempre ha sido uno de los pilares de nuestra dieta. Navarros y asturianos son los que más pan consumen al año, con unos 40 kilos, mientras que los madrileños son los que menos cantidades ingieren (menos de 27).
Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), compramos el pan, principalmente, en dos canales: tiendas tradicionales (37,4%) y supermercados y autoservicios (38,1%). A pesar de que aparentemente ambas se reparten el negocio, el comercio tradicional va perdiendo peso mientras que el supermercado va ganándolo. Hace cuatro años, el reparto les separaba en cinco puntos porcentuales.