Cobros por devolver llamadas perdidas que son un timo, mensajes de suscripción, aplicaciones fraudulentas y en los últimos meses, los sistemas de pagos no autorizados a terceros en facturas, entre otros. Como ejemplo de una de las mayores estafas de este tipo en España, la Guardia Civil desmanteló a mediados de 2017 una organización fraudulenta que había birlado unos 30 millones de euros a un millón de clientes de telefonía móvil yque se saldó con 17 detenidos. La investigación comenzó después de que las operadoras alertaran de un aumento de llamadas a números de tarificación adicional de madrugada y sin que el cliente se diera cuenta. Los delitos tenían lugar después de que los estafadores hubieran conseguido engañar a los usuarios a través de la descarga de aplicaciones fraudulentas con las que se realizaban las llamadas automáticas sin sonido.