El consumo de frutos secos a largo plazo podría ser la clave para mejorar la salud cognitiva en personas mayores, según un estudio de la Universidad de Australia Meridional (UniSA), realizado sobre una muestra de 4.822 adultos de más de 55 años.
Los investigadores encontraron que comer más de 10 gramos de frutos secos al día se asociaba positivamente con un mejor funcionamiento mental, incluida la mejora del pensamiento, el razonamiento y la memoria.