Estos dos organismos, que trabajan conjuntamente en el proyecto Spiterm, han determinado la idoneidad del agua de las galerías de suelo volcánico para el cultivo sostenible y eficiente de la microalga espirulina, utilizada habitualmente como suplemento alimenticio por su riqueza en nutrientes y propiedades antioxidantes.
El objetivo es aprovechar las aguas geotermales de galerías de suelo volcánico, que muchas veces no se utilizan, para reducir costes en la producción de este microorganismo.