El mercado ha consolidado nuevas figuras bancarias y de inversión como los neobancos, los robo advisors o el crowdfunding.
El sobreendeudamiento y riesgos de inversión mal calculados son algunos de los peligros frente a ventajas como mayor competencia e inclusión financiera, nuevos productos y agilidad en la gestión de procesos.
Con motivo del día de la Educación Financiera,ASUFIN propone este decálogo para no perder dinero en las nuevas entidades, bancos y operadoras tecnológicas (Fintech). Y es que a sus grandes ventajas, como la mayor agilidad en los trámites, accesibilidad a los servicios y reducidos costes también acompaña mayor necesidad de saber dónde se tiene el dinero ahora, quién lo custodia y en qué productos estamos invirtiendo.
Tras la crisis financiera, la banca comercial tradicional ha perdido la confianza de un buen número de clientes, en especial, por la falta de transparencia y opacidad, cuando no directamente mala praxis en la comercialización de los productos. A esto se suma la drástica reducción del sector que ha pasado de contar con 46.118 oficinas en 2008 a 25.565, en junio de 2019, cerrando una media de cinco oficinas al día desde hace diez año. Patricia Suárez, presidenta de ASUFIN, considera que “este escenario se ha convertido en terreno abonado para el desarrollo de las tecnológicas financieras (Fintech), que han supuesto la alternativa financiera para muchos de estos clientes que han terminado desconfiando del asesoramiento de la banca tradicional”.