Si ve a alguien en el supermercado escaneando productos (y no es el reponedor), no se asuste. Se trata de un cliente preocupado por su salud que ha sucumbido a la moda de las aplicaciones para analizar alimentos. ElCoco, Yuka o MyRealFood son algunas de las más populares actualmente. La idea es sencilla: escanear el código de barras y facilitar al consumidor la valoración nutricional del producto. Una herramienta muy propicia para unos tiempos en los que cada vez más personas se preocupan por lo que se llevan a la boca. Pero la cuestión es si realmente podemos tener fe ciega en lo que nos cuentan estas aplicaciones. Las expertas en nutrición consultadas por ABC consideran que algunas de ellas pueden ser útiles, pero en usuarios previamente informados, porque, si no, algunas valoraciones pueden generar confusión.