Hace unos meses un controvertido estudio afirmaba que era innecesario modificar la dieta y reducir el consumo de carnes, especialmente las rojas y procesadas, porque no parecía haber una relación entre su consumo y algunas enfermedades. Pero ahora., un nuevo estudio y realizada en casi 30.000 personas, y cuidadosamente diseñado, sí vincula el consumo de carne roja y procesada con un riesgo ligeramente mayor de enfermedad cardíaca y muerte.